Tomahawk F1, la consola china alternativa a Xbox One y PS4

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Tomahawk F1

Para hablar de la Tomahawk F1, me veo obligado a poneros en situación y mencionar el contexto histórico, en lo que a consolas se refiere. En un país donde ha estado prohibida la venta de videoconsolas desde el año 2000, hasta el año 2014, toda una generación ha sido vetada de algo que nosotros conocemos muy bien y, hemos vivido toda una progresión de marcas traídas de la mano de Nintendo, Sony o Microsoft.

En estos dos años, basándonos en los datos oficiales de venta y sin tener en cuenta el floreciente  mercado “negro” suman, entre Xbox One y PS4, un parque de 500.000 consolas vendidas. Una cifra que no parece ser muy alta, cabe recordar el elevado precio que supone para un asalariado medio, con un sueldo de unos 6100 yuanes (al cambio 825 euros), el desembolso de aproximadamente 2500-3000 yuanes (unos 338 euros).

En el mercado ilegal de consolas chino se deben haber vendido cerca de 1.500.000 consolas extra importadas del extranjero. Estas suelen ser más baratas, al no contar con impuesto y gravámenes, y pueden reproducir todo tipo de juegos. Las Xbox One y PS4 chinas solo pueden ejecutar los juegos que se venden oficialmente en el país asiático, con un catálogo reducido por el control y la censura del gobierno local que elimina contenidos con violencia explicita o que tratan temas sensibles.

Tomahawk F1, ¿varios plagios en uno?

Los de Fuze Entertainment, creadores de la Tomahawk F1, han querido aprovechar desde el interior del país esta brecha de negocio, ofreciendo un producto asequible y de muy buenas características. Está disponible, por 899 Yuanes (121 euros) la versión de 32 GB y 1499 yuanes (202 euros) la de 500GB, precios que pueden competir con las consolas anteriormente mencionadas, pero difícilmente con las del mercado negro, según menciona Yang Xuefei vicepresidente de la compañía, en una entrevista.

La máquina en cuestión, ha sido atacada por dos frentes bastante destacados, la interfaz y el mando. Por un lado, la interfaz se asemeja bastante a la que ofrece la PS4 y, por otro, podríamos decir que el mando es una copia del ofrecido por Microsoft en la Xbox One. Algo en lo que la compañía se respalda, diciendo que para los desarrolladores, es más fácil trabajar siguiendo los estándares, ya que se trata de una pequeña empresa china en crecimiento.

El plantel de juegos disponibles para el lanzamiento de la Tomahawk F1, previsto para el pasado 11 de junio en China, incluye títulos triple A de reconocido prestigio como Dynasty Warriors 8 e indies como Spy Chamaleon, todos ellos en formato descargable. Habrá que ver si esta oferta consigue desplazar a los jugares de smartphones y de los cibercafés chinos a esta consola “made in China”.

Tomahawk F1

La consola cuenta con un procesador Nvidia Tegra K1, 4GB de memoria RAM DDR3, 32GB o 500GB de memoria interna eMMC, puertos HDMI, USB 3.0 y Ethernet, conectividad Wi-Fi y Bluetooth. Además se incluyen “extras exclusivos” como el servicio local de streaming de videojuegos Panda TV y un contrato firmado con LeTV para el servicio de streaming de video, algo que las máquinas extranjeras no pueden proporcionar y un punto que explotar por una empresa del país.

Parece asumido por la compañía, que esta primera entrega de videoconsola china no va a ser un gran éxito de ventas, sin embargo, piensan mantenerse en pie intentando entrar en el mercado e ir creando una marca fuerte con la que allanar el terreno de las sucesoras de la Tomahawk F1.

Igual que en el mercado occidental existen recelos con los smartphones chinos, dentro de este mismo país, tienen un sentimiento similar con las videoconsolas que no vengan de la mano de grandes firmas. Toca esperar para ver si este punto intermedio entre un Xiaomi TV y una consola tradicional consigue cautivar el corazón de los gamers del gigante asiático.

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